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Marlene Ahrens da nombre a una plaza de Vitacura en homenaje a su legado deportivo
Publicado el marzo 23, 2026

La plaza, ubicada entre las calles Dolores y Morelos, lleva desde el viernes el nombre de la medallista olímpica y vecina de la comuna, destacando su trayectoria y aporte al deporte nacional. La iniciativa, impulsada en el Mes de la Mujer, contó con amplio respaldo ciudadano y busca fortalecer la memoria, la identidad y el encuentro comunitario.

Con el objetivo de reconocer el legado deportivo y el vínculo con la comuna de Marlene Ahrens, la Municipalidad de Vitacura realizó la ceremonia de nombramiento oficial de la Plaza Marlene Ahrens, ubicada entre las calles Dolores y Morelos. La actividad se enmarcó en la conmemoración del Mes de la Mujer y buscó relevar a una figura clave en la historia del deporte chileno, promoviendo además un espacio de encuentro comunitario en torno a la memoria y la identidad local.

La ceremonia fue encabezada por la alcaldesa de Vitacura, Camila Merino, y contó con la participación de la ministra del Deporte, Natalia Duco; los concejales Catalina Recordon e Ignacio Hüe; la vicepresidenta del Comité Olímpico de Chile, Carolina Sanz; representantes del mundo deportivo, dirigentes vecinales y miembros del Consejo de la Sociedad Civil (COSOC), entre otros invitados.

“Teníamos una deuda con Marlene Ahrens en reconocerla, porque aquí dio sus primeros pasos, aquí en Vitacura, y teníamos que hacerle un reconocimiento como corresponde. (…) Cuando una niña, un niño o una familia pase por aquí y vea este nombre, verá un ejemplo y a una mujer chilena que llegó más lejos de lo que muchos imaginaban”, señaló la alcaldesa Camila Merino.

Marlene Ahrens es considerada una de las deportistas más importantes en la historia de Chile y una pionera del deporte femenino. En 1956, en los Juegos Olímpicos de Melbourne, obtuvo la medalla de plata en lanzamiento de jabalina, convirtiéndose en la primera mujer chilena en ganar una medalla olímpica y en la única medalla femenina del atletismo nacional en este nivel.

Durante su trayectoria, alcanzó importantes hitos internacionales, entre ellos medallas de oro en los Juegos Panamericanos de Chicago 1959 y São Paulo 1963, cuatro títulos en Campeonatos Sudamericanos y una medalla de oro en los Juegos Iberoamericanos de 1962. Posteriormente, continuó vinculada al deporte, destacando también en disciplinas como el tenis y la equitación, representando incluso a Chile en los Juegos Panamericanos de Mar del Plata 1995.

“Lo que entrega el deporte a todos nosotros y al alma humana no son medallas, son valores: trabajo en equipo, perseverancia y amor por nuestro país. (…) El legado de Marlene Ahrens no tiene que morir nunca”, afirmó la ministra del Deporte, Natalia Duco.

Su vínculo con Vitacura es profundo. Vivió gran parte de su vida en la comuna, donde formó su familia y desarrolló su carrera deportiva. Inició su camino en el Club Manquehue y posteriormente continuó su trayectoria en el Club de Polo y Equitación San Cristóbal, consolidando una vida estrechamente ligada al deporte en la comuna.

Para el movimiento olímpico, su figura sigue siendo un referente. “Marlene representa todo lo que es el movimiento olímpico, el espíritu y los valores olímpicos. (…) este nombre es lo más grande que tenemos en el movimiento olímpico chileno”, destacó la vicepresidenta del Comité Olímpico de Chile, Carolina Sanz.

Este reconocimiento busca destacar valores como el esfuerzo, la perseverancia, la disciplina y la excelencia, así como también visibilizar a una mujer que abrió camino para futuras generaciones de deportistas chilenas.

Desde su familia, también valoraron el homenaje. “Cuando me pongo la camiseta de Chile y veo subir la bandera, me caen las lágrimas (…) porque no estoy ganando para mí, sino que estoy representando a mi país”, recordó Karin Ebensperger, hija de la deportista, aludiendo a palabras de su madre.

La iniciativa fue respaldada por la comunidad a través de una consulta ciudadana realizada en enero de 2026, que obtuvo 4.033 respuestas, con un 88,5% de apoyo a la propuesta. Inicialmente se evaluó el cambio de nombre de una calle; sin embargo, se optó por denominar una plaza, por ser un espacio más coherente con el deporte y la vida comunitaria.